Opinión - Bloggeros

gilbertoEl partido amistoso entre la selección de España y la de Colombia, jugado el pasado 9 de febrero en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, deja muchas sensaciones en el aire meses antes del inicio de la Copa América que se celebrará en Argentina.

Gran parte de la afición está optimista por el buen partido jugado en casa de los actuales campeones del mundo. “Se jugó con verraquera, con amor a la camiseta, con buena técnica, se jugó con pasión, pero nos ganaron sin compasión”, decía un amigo conocedor de futbol.

Con este partido nos dimos cuenta que la Selección puede jugarle a cualquier equipo sin ningún complejo, solo basta recordar la jugada de Pablito Armero: recibe un pase al vacío de Dayro Moreno, se deprende de la marca y aprovechando su explosiva velocidad, lleva el balón por un costado del área grande, con toda la personalidad se decide a entrar y en una diagonal se lleva al ahora famosísimo Piqué, luego evade con gran destreza a Sergio Busquets, para quedar con el arco de frente, lo logra y llega ese momento sublime, después de semejante jugada lo mejor es terminarla en gol, pero todos sabemos en que terminó todo: un disparo que el mismo Casillas aunque se exigió, no era necesario por lo desviado del tiro del habilidoso jugador colombiano.

Específicamente esa jugada de Armero representa mucho, y nos ayuda a hacer una lectura, no del partido jugado en Madrid, sino de la situación actual del fútbol colombiano. Casi que midió o narró de alguna forma esa jugada el tamaño del problema de nuestra realidad futbolística, y casi que una respuesta a la ausencia en 3 mundiales consecutivos: la falta de gol. Sin duda la más dura de las epidemias que sufre cualquier onceno de futbol, y eso sólo se puede solucionar cuando un delantero esté totalmente conectado a los propósitos del equipo y de su técnico.

La sensación que me deja el partido no puede ser otra que la de una inmensa preocupación, pues de nada sirve que Colombia muestre un despliegue estético de buen futbol si no anota un gol o dos. Es que hace tiempo que en Colombia no tenemos de la mitad para arriba un jugador que no nos haga suspirar de tristeza, siempre son demasiado esporádicos y de rachas. Mientras tanto seguimos mandando al exterior excelentes defensas y mediocampistas defensivos excepcionales.

Solo por poner dos casos, Falcao y Rodallega, el primero aunque hace una campaña estupenda en su club, el FC Porto, no da una garantía total de lo que los aficionados colombianos esperamos. Aún quedan dudas de si el “Tigre” sea una verdadera fiera con el tricolor nacional. El samario viene de tener una campaña excepcional en el Porto anotando 30 goles en 35 partidos en la temporada 2009-2010. Por otro lado tenemos a Hugo Rodallega, “Hugol” como le colocaron algunos comentaristas osados. Rodallega no se sabe cuándo va a rendir; desde su llegada al Wigan en 2008 ha anotado un total de 18 goles en 69 partidos, lo cual no es una marca nada reprochable teniendo en cuenta lo exigente del futbol inglés y el bajo rendimiento en general de su equipo.

Pero no basta con que tengan tan buen rendimiento por fuera y que a la hora de vestir el tricolor se olviden de sus destrezas para inflar la malla. Estoy seguro que ningún colombiano quiere recordar la época de Juan Pablo Ángel, que sin desmeritar su condición de goleador en los clubes que jugó, nunca pudo demostrar su talento con la Selección Colombia.

Nosotros tenemos a jugadores en equipos grandes, en Italia por ejemplo, está Mario Yépes que juega para el Milán (aunque no titular), y del otro lado está Iván Ramiro en el Inter, ambos defensas, sobresalientes en sus clubes y en la selección, pero nos hace falta esa figura que brille allá y acá como lo haría en alguna etapa de su carrera Faustino Asprilla.

Se acerca la cita importante en Argentina, los grandes favoritos serán siempre los mismos: Brasil, Uruguay y el anfitrión que tiene todo listo para dar inicio este 1 de julio en el remodelado estadio de la Plata que estrena techo. El país invitado será Japón, que entre otras cosas viene de coronarse campeón de la Copa Asiática de Naciones y compartirá grupo con Argentina, Colombia y Bolivia, así que la tarea desde el inicio no será nada fácil para nuestro seleccionado.

Aunque esté demostrado que un jugador que juegue en un equipo grande y sea una estrella del mismo, no siempre funciona en la selección nacional, por ahora pedir que tengamos delanteros en los mejores clubes del mundo es una petición algo caprichosa, lo mejor es que cuando se coloquen la camiseta puedan acoplarse, jugar bien al futbol, hacer goles y ganar partidos, y que no pase lo que le pasó al pobre Armero que le cayó una gran responsabilidad de hacer lo que nuestros delanteros no hacen a menudo: goles, y no porque no tuviera la capacidad para hacerlo, porque cualidades no le faltan, solo que ésa no es la tarea a la que el joven lateral está acostumbrado.

Mientras tanto seguiremos esperando aquel delantero que acabe con la incertidumbre del 'gol colombiano', y devolverle la alegría a la hinchada que hace tiempo no vive esa sensación tan agradable como la de celebrar un gol y ganar.

 

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Mira este video para volver a martirizarte:

 

 

 

 

 

La otra tragedia de Armero

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